CONTRATACIÓN IT
La fuga de talento IT desde Estados Unidos: la tarifa de 100.000 dólares golpeó el mercado, y Europa aún no logra aprovecharla

Washington cerró en diciembre de 2025 una reforma profunda del programa de visados H-1B, la vía principal por la que Estados Unidos importa talento tecnológico extranjero. El cambio introdujo una lotería ponderada que favorece a los solicitantes mejor pagados y, sobre todo, una tarifa única de 100.000 dólares por visado aprobado, muy por encima del coste casi simbólico del sistema de lotería anterior, que repartía 85.000 plazas al año. Un juez federal terminó anulando la tarifa el 8 de junio de 2026, pero el daño ya estaba hecho: las solicitudes de H-1B para el año fiscal 2027 cayeron un 38,5% respecto al año anterior.
«El talento fluirá, pero fluirá menos hacia Estados Unidos»
Según reportes en inglés de The Parliament Magazine (12 de enero de 2026) y Rest of World, el efecto no se limita a quienes no pudieron pagar la tarifa: la sola incertidumbre sobre la política migratoria funcionó como un freno «psicológico» para profesionales que ya estaban en Estados Unidos o que planeaban mudarse. Zeke Hernandez, investigador de la Universidad de Pensilvania, lo resume así: «El talento fluirá, pero será menos probable que se mueva hacia Estados Unidos». Una asesora de inmigración citada por Rest of World agrega: «El talento global no espera a que Estados Unidos ordene su política».
El caso de una investigadora de inteligencia artificial de 35 años ilustra el fenómeno: tras trece años en Estados Unidos, la volatilidad migratoria la llevó a mudarse a Emiratos Árabes Unidos en busca de mayor estabilidad, tanto profesional como personal. No es un caso aislado: entre 2022 y 2024 ya habían perdido su empleo tech en EE. UU. más de 80.000 titulares de H-1B de origen indio, mientras que las grandes tecnológicas estadounidenses sumaron 32.000 puestos en India solo durante 2025, un récord de tres años para esa región.
La oportunidad de Europa —y el obstáculo que se autoimpone
La Unión Europea enfrenta un déficit estimado de 1,2 millones de trabajadores tech cualificados, lo que en teoría la convierte en el destino natural para el talento que empieza a mirar fuera de Estados Unidos. Canadá, el Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos ya están reclutando activamente a esos perfiles con marcos migratorios predecibles: Canadá aprueba su Global Talent Stream en apenas 10 días, y el Reino Unido ofrece vías de tramitación acelerada. Microsoft, de hecho, ya trasladó personal a Vancouver mediante visados L-1 para esquivar directamente el cuello de botella del H-1B.
Europa, en cambio, sigue tropezando con su propia burocracia. La Tarjeta Azul de la UE —el equivalente comunitario al H-1B— continúa siendo un proceso lento y desigual entre países miembros. Iwona Anna Biernat plantea la solución que muchos en el sector reclaman desde hace años: un «visado tech tipo Schengen» utilizable en todos los estados miembros, con procesamiento en 48 horas. Hasta que algo así exista, cada CTO, arquitecto o especialista en ciberseguridad que Estados Unidos empuja fuera de sus fronteras es una oportunidad que Europa —España y el País Vasco incluidos— corre el riesgo de dejar pasar por pura lentitud administrativa.
Fuentes: The Parliament Magazine — How Washington’s visa overhaul could narrow Europe’s tech gap y Rest of World — US tech immigration bottleneck: H-1B talent drain (ambas en inglés).
