CONTRATACIÓN IT
Rechazado 100 veces por un algoritmo: la demanda contra Workday que pone bajo sospecha la selección de personal senior con IA

Derek Mobley lleva años aplicando a vacantes tecnológicas en Estados Unidos. Ha sido rechazado de más de 100 puestos, muchos de ellos sin pasar siquiera por una entrevista humana: el sistema de selección automatizado de Workday —uno de los software de gestión de talento más usados del mundo, también en Europa— lo descartaba en cuestión de minutos. En uno de los casos documentados en la demanda, otra denunciante, Jill Hughes, envió una solicitud a las 00:55 y recibió el rechazo antes de las 2:00 de la madrugada. Ninguna persona revisó su candidatura en ese margen de tiempo.
Una demanda que puede redefinir la selección de personal con IA
El caso, conocido como Mobley v. Workday (fuente en inglés), avanza desde 2025 como una demanda colectiva a escala nacional en Estados Unidos que representa a todos los candidatos de 40 años o más rechazados a través de la plataforma de Workday en los últimos años, lo que según los analistas legales convierte al caso en el principal «banco de pruebas» para la responsabilidad legal de las herramientas de IA en contratación. El 6 de marzo de 2026, la jueza federal Rita Lin dictó una resolución parcial que permite que las acusaciones de discriminación por edad sigan adelante, rechazando el argumento de Workday de que los candidatos externos no pueden presentar este tipo de reclamación bajo la ley federal estadounidense (ADEA). Los demandantes alegan que la herramienta «excluye de forma desproporcionada» a candidatos mayores de 40 años, además de a personas negras y con discapacidad.
Lo relevante para el sector IT global es la teoría legal que sostiene el caso: los tribunales están abriendo la puerta a que el propio proveedor del software de selección —no solo la empresa que lo contrata— pueda ser considerado responsable directo de discriminación, como un «agente» de contratación. Si esa interpretación se consolida, cualquier empresa tecnológica que use herramientas de cribado automatizado de currículums para puestos senior de ingeniería o ciberseguridad podría verse arrastrada a litigios similares, también fuera de Estados Unidos.
El eufemismo que esconde la edad: «sobrecualificado»
En España, el edadismo contra el talento senior tecnológico no necesita un algoritmo para manifestarse. Soledad, ingeniera técnica industrial con 32 años de experiencia en proyectos internacionales para multinacionales y un inglés técnico impecable, relató en el programa ‘La Hora de los Fósforos’ de COPE (fuente en español) cómo al cumplir 50 años se topó con un muro: pese a toda su experiencia, dejó de encontrar trabajo en el sector industrial y tecnológico. Terminó reinventándose como profesora de inglés certificada por Cambridge.
Su caso ilustra un patrón que los analistas del mercado laboral español señalan de forma reiterada: el término «sobrecualificado» funciona, en la práctica, como un eufemismo para decir «demasiado mayor». Los salarios más altos asociados a la antigüedad convierten a los profesionales senior en el primer objetivo de los recortes de costes, mientras muchas pequeñas y medianas empresas carecen de procesos de selección capaces de evaluar la competencia real más allá de estereotipos ligados a la edad. El resultado es una paradoja que golpea especialmente a arquitectos de software y responsables técnicos con dos o más décadas de experiencia: la escasez de talento senior que las empresas dicen sufrir convive con el rechazo sistemático de los candidatos senior que sí existen y están disponibles.
Dos caras del mismo problema
Ya sea por un algoritmo que filtra currículums en milisegundos en Estados Unidos o por un prejuicio informal en una entrevista presencial en España, el resultado para el candidato senior es idéntico: quedar fuera del proceso antes de poder demostrar su valor. Con la selección automatizada cada vez más extendida también en Europa y la presión regulatoria creciendo —la propia Unión Europea avanza en la regulación del uso de IA en procesos de contratación—, el caso Workday podría marcar un precedente que empresas tecnológicas de este lado del Atlántico no podrán ignorar por mucho tiempo.
Fuente: HR Dive — Workday suffers partial loss as judge refuses to dismiss AI bias claims y eWeek — Workday Discrimination Case: AI Hiring Tools Under Fire (ambas fuentes en inglés), y Merca2 — Una ingeniera de 50 años denuncia el edadismo laboral en España (fuente en español, basada en testimonio en COPE).
